
El Gobierno de Navarra inaugura en Pamplona un edificio pionero que sitúa a la madera en el centro de la arquitectura pública.
ACCESO A LA NOTA DE PRENSA DEL GOBIERNO DE NAVARRA
El edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud se caracteriza por ser la mayor construcción en madera realizada en la Comunidad Foral.
La nueva Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), en Pamplona, marca un antes y un después en la forma de construir edificios públicos en la Comunidad Foral. No solo por su función educativa y sanitaria, sino porque se trata de la mayor construcción en madera realizada hasta la fecha en Navarra.

El proyecto ha sido diseñado por VArquitectos y Bryaxis Arquitectos y ejecutado por la UTE ACR–Guillén. La empresa asociada Madergia, ha sido la encargada del diseño, la fabricación, el suministro y la instalación de los sistemas constructivos de madera.
Desde el inicio del proyecto, la madera se eligió como material estructural principal, demostrando que es una alternativa real, segura y eficiente para edificios de gran escala. La estructura del edificio se compone de vigas y pilares de madera laminada, junto con paneles de madera contralaminada (CLT) en los forjados, una solución técnica que combina resistencia, durabilidad y sostenibilidad.

El uso de madera permite reducir de forma significativa la huella de carbono del edificio, ya que este material es renovable, almacena CO₂ y requiere menos energía para su fabricación que otros sistemas constructivos tradicionales. Además, su empleo ha hecho posible un proceso de construcción más industrializado, con mayor precisión, rapidez de montaje y menor generación de residuos.
Con más de 13.500 m² útiles, el edificio alberga aulas, laboratorios, salas especializadas, un auditorio y espacios flexibles preparados para adaptarse a las necesidades futuras. En total, dará servicio a unas 1.500 personas entre alumnado y personal docente e investigador.
La apuesta por la madera se integra en una visión más amplia de sostenibilidad. El edificio ha sido concebido como una construcción de energía positiva, que funciona únicamente con electricidad, sin combustibles fósiles, y prioriza la eficiencia energética y el uso de materiales de proximidad.

Este proyecto demuestra que la madera puede ser protagonista en infraestructuras públicas complejas y de gran tamaño, abriendo nuevas oportunidades para la arquitectura sostenible y para el desarrollo del sector forestal y de la bioeconomía en Navarra.
La UPNA ha organizado un programa de visitas guiadas para conocer el nuevo edificio.
