DE LAS ESPECIES Y ORIGEN DE LA MADERA UTILIZADAS EN EL SECTOR A LOS CIRCUITOS CORTOS COMO PARTE DE UNA ECONOMÍA CADA VEZ MÁS DESCARBONIZADA.

 

En un post anterior desde ADEMAN presentamos el contexto empresarial e institucional en el cual estamos realizando el Diagnóstico sobre “Construcción con Madera en Altura en Navarra”, como posible nicho de mercado a desarrollar en nuestra región. Los avances industriales, en procesos además respetuosos con el medio ambiente, han conseguido generar servicios y productos (madera de ingeniería) a partir de los cuales, en coordinación con proyectistas, empresas y administraciones públicas, abordar nuevos desafíos en madera para la construcción siguiendo el ejemplo de otros países: Austria, Francia, Alemania o Canadá.

El incremento de la madera de ingeniería, como venimos señalando, genera un incremento de los estándares de sostenibilidad ambiental (social y económica) en el ámbito de la construcción desconocidos hasta ahora en comparación a la huella ecológica de otros materiales (hormigón, acero, ladrillo, etcétera). Ante tal situación, ADEMAN se plantea contribuir a incrementar, progresivamente, el uso de la madera en proyectos de construcción en altura, en edificios o en infraestructuras comerciales o de otra naturaleza, generando actividad en su sector y reduciendo, con ello, la huella ecológica del sector de la construcción. Este proyecto exige, al menos, un planteamiento inicial del posicionamiento de los diferentes agentes vinculados a esta actividad así como un cierto conocimiento más específico de los procesos productivos y necesidades exigidas para el desarrollo de una oferta de servicios y productos de calidad.

Uno de los procesos estudiados ha sido, qué duda cabe, las especies y origen de la madera utilizada entre las empresas del sector ante el posible reposicionamiento que podría exigir el incremento de la demanda para la construcción en altura. En buena medida, la tipología de especies y el origen de las mismas nos informan de la situación de los circuitos locales de la madera en cuanto a la gestión forestal de los mismos. De entrada, según datos de la encuesta realizada, el 31% de las empresas de la muestra trabajan con alguno de los dos Sistemas de Certificación Forestal, mayormente PEFC (19%), un 4% (FSC) y un 8%, con ambos. Este porcentaje, de forma lógica, es superior entre las empresas del sector de la madera, pues el 46% afirman trabajar bajo el sistema PEFC y un 7%, con ambos (PEFC y FSC).

 

Por su parte, los circuitos cortos son fundamentales en los procesos de transformación hacia una economía descarbonizada y están íntimamente vinculados a la gestión de las masas forestales. La madera, como elemento natural y reciclable (en determinados usos) está muy presente en lo que la propia Unión Europea está trabajando como parte del proceso de transición hacia una economía descarbonizada (Acuerdos por el Clima de París): la denominada  “bioeconomía circular” que apuesta por incidir en las políticas de sustitución progresiva de los productos de origen fósil por materiales de base biológica como la madera.

Entre las empresas de la muestra (más allá de su actividad), un 53% utilizan madera procedente de coníferas y un 48%, de frondosas. El uso de una especie u otra es diferente según la actividad de la empresa. Al cruzar los datos por la actividad de la empresa, la madera procedente de coníferas es utilizada por  un 61% de las empresas de la madera, un 42%, de empresas de construcción, un 81%, entre los servicios de arquitectura y un 33% entre las empresas de ingeniería. Si bien dentro de las coníferas identificamos el uso de diferentes especies como el “abeto” (31%) y, en menor medida, “pino insignis” (20%) y del “pino silvestre” (15%).

El 48% de empresas que han participado en la encuesta, por su parte, afirman utilizar también madera procedente de frondosas. Al segmentar por actividad empresarial, cruzando datos de uso de esta madera, volvemos a encontrar diferencias vinculadas a las necesidades de los mercados, de tal modo que el uso de frondosas está extendido en un 68% de las empresas de madera, un 25% del sector de la construcción, un 69% de los estudios de arquitecturas y un 22% de las ingenierías. El “roble” (29%) y la “haya” (21%) son las especialidades más utilizadas. Tanto coníferas y frondosas, y sus especies, se deben vincular al análisis de las masas forestales de Navarra.

Bosque mixto de coníferas y frondosas.

El uso, en circuitos cortos de la madera, también ha sido analizado mediante la encuesta. Así, un 15% de empresas no utilizan madera originaria de Navarra y de un 27% desconocemos sus respuestas a tal cuestión, del resto, del 59% que utilizan madera de Navarra conocemos, al menos, una cierta aproximación respecto del volumen de uso de la misma. De hecho, el 29% estiman que su uso no es superior al 25% del total de su actividad, vinculada a la madera, otro 20% de empresas, fijan el uso en un porcentaje superior (entre el 25% y un 50%) y un 9%, superan el 50% respecto de su actividad. Por último, también hemos tratado de valorar los motivos relacionados con el uso madera procedente de otras zonas y, entre las respuestas, sobresale “la falta de disponibilidad de madera” en el mercado asociada a los diferentes usos y momentos de las empresas.

Hasta aquí, por tanto, los apuntes indicados, mediante este post, nos permiten valorar la necesidad de seguir incidiendo en una visión integral de esta actividad de cara al desarrollo de un plan de trabajo operativo y multinivel consensuado por una mayoría de los agentes presentes en el sector en Navarra.

 

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